Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de febrero de 2011

Tus acciones hablan tan fuertes, que no oigo tus palabras.



Estimado orador:

    Tu ego se convirtió en un muro que nos separa. Realmente no te interesas en mí, ¿no es cierto? Lo que más te preocupa es si tu discurso funciona o no... si haces un buen trabajo o no. En realidad temes que no te aplauda, ¿verdad? Temes que no me ría de tus bromas o que no llore con tus anécdotas emotivas. Estás tan pendiente de cómo recibiré tu discurso que ni siquiera pensaste en mí. Podrías haberme encantado, pero estás tan sumido en tu amor propio que me siento totalmente innecesario aquí.

    Cuando te veo con el micrófono, veo a Narciso mirándose al espejo. ¿Tienes la corbata derecha?¿El cabello bien peinado? ¿Tu apariencia es impecable? ¿Tus frases son perfectas?
    
     Pareces dominar todos los detalles a excepción del público. Observas con cuidado todo, menos a nosotros. La ceguera que te impide vernos hizo que hagamos oídos sordos a tus palabras. Ahora debemos marcharnos. Lo siento. Llámanos en otra oportunidad. Regresaremos... cuando tus sueños se hayan hecho añicos... cuando se te haya roto el corazón... cuando, desesperado, comprendas los efectos de tu arrogancia. Sólo entonces habrá un lugar para nosotros en tu mundo. Ya no te importará si te aplaudimos por lo brillante de tu actuación, porque serás uno de nosotros.

   Entonces derribarás el muro levantado por tu ego y utilizarás esas mismas rocas para construir un puente y establecer una cálida relación entre nosotros. Nos reuniremos contigo en ese puente. Entonces te escucharemos. El público escucha con gusto a los oradores que lo comprenden.



Fdo..: Tu público.



Calvin Miller.

*●๋• Cαlouяiηhα ●๋•*●


viernes, 26 de febrero de 2010

Cerrando Círculos. Paulo Coelho.


Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿ Ya no vives en casa?, ¿ Debes irte de viaje? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcandote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual cosa hecho. EL desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todas y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momento de la vida y seguir adelante.

No podemos estar añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hecho pasan y hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruir los recuerdos, regalar los presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros...

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a peder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.


La vida está hacia adelante y nunca hacia atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir de lo de hoy con satisfacción. ¿ Noviazgos o amistades que no clausuran=, ¿ posibilidades de regresar? ( ¿ a qué? ), ¿ necesidad de aclaraciones?, ¿palabras que no se dijeron?. ¿silencios que lo invadieron?. Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir. Cerrando círculos. No por orgullo ni soberbia, sino porque tú ya no encajas en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste al mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprender. Cierra, clausura, limpia, tira, oxigna, despréndete, sacúdete, suéltale.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir adelante con tranquilidad.


¡ ESA ES LA VIDA !


Paulo Coelho.


●*●๋• Cαlouяiηhα ●๋•*●